19.3.09

La virgen eslava

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Nadie ama todo tanto como yo: música, pintura, libros, los tranquilos días de verano y las bellas noches con estrellas que brillan...
Marie Bashkirtseff (1858-1884)

Anochecía sobre la lluvia copiosa
mientras un ave aterida aleteaba
contra el frío vidrio de la ventana.
Los recuerdos se agolparon vívidos
en la ancianidad jamás buscada
por el hombre que rememoraba
del otro lado del ventanal.
Piadoso, abrió los ruidosos postigos
y al mustio recinto penetró el alado,
buscando tibieza, en tanto que él,
retomó, trémulo, la foto de Marie
y remontó su ensueño a la lejana
historia de la genial virgen eslava,
que cautivó con singular belleza,
los parisinos salones de Manet,
Cézanne y Bastien - Lepage.
Embriagada de sueños, pincelaba
rojizos amaneceres, bosques ocres
y fugaces estrellas que no dieron
lumbre a la plenitud de sus noches.
Hereje la vida sorbió, gota a gota,
la juvenil savia rebelde dejando,
tras los bohemios cristales,
la fatigada mirada de Maupassant
evocando épocas idas,
junto a un pájaro de alas transidas.

Viviana Walczak
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1 comentario:

Poetiza dijo...

Bellas letras. Paso a leer y te dejo un saludo. Cuidate.