19.3.09

Cisnes

.
Veo a nuevos jóvenes…
También él lo ha sido.
¿El? …Ha muerto.
Pero cómo, ¿ha muerto?
Desapareció. Se ha ido.

Me encuentro todavía con tantos de su edad.
Sonríen,
están vivos, de carne,
a la que el roce de una espina
le arranca una gota bermeja.

Cruzo los jardines de Palermo.
El primer lago a la derecha,
el tren que pasa sobre el puente
el Planetarium, su cúpula de plata.
Tantas parejas tomadas de la mano...
El sol no se ha movido.
Nada ha cambiado.
Sólo yo,
demente de recuerdos.
El se ha salvado porque sigue igual.
Sólo yo envejecí.
Les lanzo bizcochos a nuestros cisnes.

Pero los cisnes no me reconocen.

28.12.03

Nisa Forti.
.

No hay comentarios: