18.2.09

Algo tuyo

.
No te hablaré a menos que lo intentes, le dice, pidiéndole un poema de esos que tanto le gustan y a ella tanto me cuestan.
¿No me hablarás?, contestó sin dejar de sonreír mientras sus ojos brillaban de ese modo tan especial.
No, quiero algo tuyo sólo para mí, algo que no le hayas regalado a nadie antes.

El miércoles siguiente, San Valentín, él recibió un pequeño paquete envuelto impecablemente para regalo. Dentro encontró un soneto dedicado a él, la pluma con que estaba escrito, y los dos dedos que sujetaban esa pluma.

Magdalena Márquez

.

No hay comentarios: