24.2.09

Ahora

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Hay muchísimos días donde ya no nos queda nada por hacer; son los que regamos de recuerdos. También están los que vendrán, ellos son los que guardan las promesas. Unos y otros, vividos o por vivir, nos hacen perder el tiempo, el presente y la vida. Por eso quiero estar contigo, porque me gusta verte, me embelleces la mirada, me endulzas el corazón y mis piernas tienden a correr como las de un niño. Es que llegaste y abriste las puertas de mi alma. Se me coló un amor desesperante, como ese que me dio por mi maestra de sexto grado y me daba la urgencia de ser muchacho. Paradoja que ahora, ahora también quisiera ser muchacho.
Se me ocurre que el invierno será mucho más soportable, cuando tomemos las riendas que nos darán las promesas de la primavera. Que aguantaremos, la plenitud y el ardor del verano, hasta que nos alcance la melancólica placidez del otoño. Que tu piel merece esa caricia que guardo escondida en el estuche de mis manos. Que tus labios y tus besos son los eslabones de una condena que me encadena. Se me ocurre ahora, porque ahora es sólo lo que vivo.

Pascual Marrazzo

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Noche de plegarias

Aumentan los latidos

entre susurros

inesperádas mascaras

duermen al amparo de los duendes.

A escondidas,errante...

intento aferrarme

a tu cuerpo

distante.

Entre hojas frias

de la calle

grito tu nombre.

Sólo me responde

la noche encerrada

dentro de mí alma.

Mirta Serrano

Luis Alberto Garcìa dijo...

Hermoso poema Mirta. Fuerte y sentido. Para que no quede como comentario, lo voy a ingresar como entrada a Caravansary. Muy bueno. Felicitaciones.
Luis A. Garcìa