3.1.09

Se me vino en contra

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¿No te digo? nooo, si es así la cosa, una se empeña en aprender, en hacer algo nuevo y se te viene en contra, encima lo que una dice te lo tiran como idea después, es así creeme lo que te digo porque es así. ¿Vos cómo andás? mientras te voy contando ¿querés? ¿tenés un ratito? ¿si? bueno te cuento entonces. Ja… cuando lo sepas me vas a dar la razón. El otro día sentaditas las dos, charlando de bueyes arados, no… bueyes arados no, bueyes cansados bueyes sueltos… ¿o bueyes que no se dan cornadas? ¿cómo es? bueno no tiene importancia no viene al caso, sigo, el otro día hablando de bueyes (así, bueyes a secas) le pregunté si es difícil escribir un cuento porque ella es profesora de lenguaje baaah de lengua como le llaman ahora, “v-v-vos querés e-escribir?” (me miró de raaaro creeme) “sí ¡yo! te animás a enseñarme porque un poco que me aburro viste?”, “b-bueno podríamos intentarlo, mirá que tenés mucho trabajo por hacer, no es escribir algo y se terminó, ahí recién empieza el trabajo y muy pero muy en serio”, y ya no me gustó nada de nada te aseguro, ya estaba totalmente arrepentida por tirarle la idea y me preguntó “¿estás segura que querés?”, “yyy… seee…”, yo ya no quería, creeme que ya no quería por nada te aseguro, “dale ¡animate! escribir y trabajar de-ver-dad, a-cum-plir con las tareas”, “yyy… bueeeh…” ('ta que me enredé sola ¿viste?). Bueno sigo, la cosa es que pasaron los días y yo me digo ésssta se olvidó, menos mal que se olvidó totalmente porque no pasaba nada ¿viste? ni se acordaba y mirá que nos veíamos. Bueno en eso recibo un meil ¿¡un meil!? ¿podés creer? cuidado que por meil me lo manda a decir, ¿no podía mandar una carta o hacerme avisar con alguien? no sé… algo… ¿pero un meil? si gracias a que mi hijo me abre el internet una vez por semana no me cierran el meil, eso dice él qué sé yo. Bueno sigo, encima toma mis-propias-palabras, era un refrán que yo le dije el otro día ¿viste? en toda mi vida aprendí solamente tres refranes y se me ocurre decirle zapatero a tus zapatos y eso es lo que me manda a decir por meil, aaay… por meeeil… tenías que ver a mi hijo sorprendido: “mamaaá veniiiií mamaaá alguien se dignó a escribiiirte!!” y encima no entiendo porqué se reía tanto este chico, si hasta pensé que le pasaba algo grave por semejantes gritos, qué sé yo. Bueno sigo, y usa mis palabras mis-propias-palabras, bueno no son mis mis palabras pero se las dije yo, ni siquiera la idea se le ocurre a ella, creeme porque es así. Bueno sigo, la cosa es que me manda un meil (ja… un meil) y ahí me lo explica todo! bah… todo es una forma de decir ¿viste? porque de todo no tenía ni la mitad, pero claaaro ella es así, así como la ves no das cinco centavos pero te cuento que sabe un montón eh? en lugar de hablar normal, como una persona normal ¿viste? ahí nomás te mete el verboide y el adjetivo, el apócope y el adverbio, el gerundio y el sujeto (¡a mí que no me venga con otro sujeto que no sea mi esposo ¿viste?), entra a sacar libros de la biblioteca y ¡sabe en qué página abrirlos! creeme porque lo vi con estos ojos que te miran, que el regionalismo de ni sé dónde y encima, escuchá bien porque no lo vas a poder creer, encima me dice “claaaro vos no sabés regionalismos, te voy a prestar un libro”, aaay… qué susto… pero qué libro ni qué libro, me va a prestar un libro mirala vos, eso sí, te aseguro y te lo aseguro como que me llamo Antonia que si ésta me trae un libro de regionalismos yo le busco otro pero de regionalismos franceses ¡o peor! regionalismos alemanes ¡y ahí sí la quiero ver! se va a volver china, porque la flaca es mucho verboide y apócope, gerundio y adjetivo, adverbio y sujeto, pero la sacás de las letras escritas en castellano… y ja… ¡ahí vamos a ver qué sabe! Pero bueno la verdad es que no me quiero ir del tema ¿viste?, la cosa es que de acuerdo a lo que nos dijimos esa tarde hablando de bueyes (bueyes así, a secas) me viene a decir lo que yo le dije en ese momento: zapatero a tus zapatos, y ahora pretende que ponga la mente en funcionamiento, así textual me lo explicó y ¡por meil! creeme. ¿Por qué ponés esa cara? ¿que qué quiero decir? ella se refería a… Ay me puse mal ahora che, hablando de mente quien debería irse con la mente a otro lado soy yo. Uy… y vos no me contaste naaada, bueno otro día porque ahora debo poner la mente en remojo. Chau mi querida nos vemos en otro momentito y saludos a tu gente, me alegro de verte tan bien mmmm qué reseca tenés la piel en las mejillas, a ver… deberías hacer algo, no queda muy bien así.

No… no no no, la mente en remojo no era, en remojo eran las lentejas como me enseñó Matilde. Qué tenía que hacer con la mente? uuuuy no me digas que debo pedirle a mi hijo que me abra el internet para ver qué decía ese meil.
Ja… por meil…

Analía Pascaner

Verano 2007. Publicado en la revista literaria con voz propia nº 16
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1 comentario:

Analía dijo...

Querido Luis: agradezco tu gentileza y generosidad al incluir mi cuento en tu sitio web, sos muy amable.
Aprovecho para expresar públicamente mi agrado al recorrer tu página: los textos, las imágenes, la prolijidad, la sobriedad, la calidez y el orden, dan la sensación de estar en un reconfortante Oasis. Gracias por tu esfuerzo.
Un cariño
Analía