26.1.09


Mi infancia en la ciudad de cristal

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Quisiera tomar el tren para volver a mi pueblo.
Sentir el olor a menta que hace tanto que no siento
y la nariz apretada contra los vidrios, sabiendo
que es el olor a mi infancia que en la memoria conservo.
Al llegar a la estación buscar el nido paterno,
con su larga galería, en alto como el hornero,
y encontrar las madreselvas con su dulce néctar dentro,
trepándose por las verjas, cuidadas con tanto esmero,
por las manos de mi madre que para todo hacía tiempo.
Habitaciones enormes. En su sitio el violoncello.
Detrás de los ventanales las campanillas subiendo,
y en otro patio la parra y la cocina que aún sueño,
con la familia reunida al calorcito del fuego.
Y los regalos de Reyes en aquel sótano abierto,
donde una que otra clueca ocultaba sus polluelos.
Alguna tarde ocupé de mi muñeca el asiento
y en mano de mis hermanas paseé por el carretero.
Recuerdo aromos, jazmines y retamas floreciendo,
y de la cristalería que daba trabajo al pueblo
niños y esposas llevándoles a sus hombres el almuerzo.
El césped verde del parque con su pileta y sus juegos,
y los abetos cargados con regalos navideños.
Sólo tenía siete años y sin embargo, confieso,
que al venir a Buenos Aires deje mi infancia en el pueblo.
Y pienso: ¿por qué no voy? Y creo que tengo miedo.
Al sabor de la nostalgia. A revivir tiempos viejos,
y a enfrentar ese pasado que hoy sólo está en mi recuerdo,
y que se quiebre en mis manos, como un cristal contra el suelo.

Leonor Fumarola
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El caminante

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Estoy hecho de Vida y Muerte
Y en cada aliento hay un adiós
y en cada paso un amanecer
y esta brisa que hoy parece
toparse con este cuerpo
será la que mueva el polvo
de esta ilusión que cree ser.

Sergio Santillana
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Ella, Geneviève

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.................
Yo supe siempre que era muy independiente y sobre todo, ya al nacer, nuestra relación se manifestó inevitable y controvertida.
.................Es que nacimos juntas, envueltas en tres vueltas de cordón, medio ahogadas, y si yo quedé toda negra y sin aliento, ella se vio constreñida también, de otras formas claro, pero constreñida y sufriente sin duda.
.................Dicen que finalmente yo grité y lloré. Ella no. Sólo se retorció en dolorosos espasmos, sólo expulsó de sí, violentamente, todo cuanto la rodeaba.
.................Hoy por hoy, no andamos tan mal, eso sí, sigue con su pertinaz y hasta provocativa independencia. Por ejemplo, dobla siempre las esquinas antes que yo. En las fotos, está notoriamente en primer lugar, pletórica y resplandeciente.
.................Cuando planifico actividades agradables, relajantes, Geneviève se altera invariablemente. Practicante decidida de la ley de Murphy, arruina o por lo menos empaña, toda posibilidad de día perfecto, toda organización al detalle.
.................Y sin embargo, nos queremos y seguimos siendo inseparables. Ella no puede estar sin mi no yo sin ella.
.................Y como digo lo malo de su influencia en mi vida, debo decir lo bueno. Y hay mucho para agradecerle a Geneviève, para destacar de su personalidad y creo que se puede resumir muy bien en su capacidad de amor, de dación, en mi beneficio y en el de los demás.
.................Geneviève, cálido nido, ha albergado a mis hijos, me ha ayudado a criarlos, los ha alimentado y protegido meses enteros y finalmente los ha soltado –y cuánto cuesta esto, cuanto duele– y se ha retraído de sus vidas como debí hacerlo yo más adelante. Puedo disculparle que me afee ante los hombres cuando me ha brindado su carne y su sangre, ha luchado conmigo minuto a minuto, en tantas cosas fundamentales de la vida.
.................Geneviève es, como ya habrán comprendido, mucho más que una amiga, ella es parte de mí, es mi panza.

Graciela Zolezzi Faure
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Apenas una piedra

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Haz tus maletas pronto
………déjame ahora ya
acaricia tu tiempo preferido
rumbo al oscuro, temido temporal.

No se si tienes ganas
………de opacar la distancia
pero se que separas el poder del hacer
sé que te filtras pobre
………de cáscaras y vino
porque nunca redimes
………tu blanco despertar .

Galopa en silencio
………hasta el gran horizonte
deja los aperos
………desnúdate ante él.
Se que no vales nada
apenas una piedra
………horadada a sabiendas
por agua, sal y luz.

No cambies tu discurso
no abaniques la vida
sacúdete inseguro
………tu leve renacer.

Yo se y estoy segura
………que no vales ni un duro
………que no sabes siquiera
………lo que es perdonar.

Nelly Vicente
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24.1.09


Pre paga S.A.

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A ver, doctor, presente su curriculum
esta es una sociedad que está regida
por la matemática que es una ciencia fría,
sólo aceptamos a los más capacitados.

Declare usted si tiene el consultorio
con habilitación, computadora,
teléfono, fax, secretaria, una impresora
y pago la mala praxis bien al día.

Revisando sus datos encontramos
veinte años de estudios continuados
y unos cuarenta y pico de experiencia,
trabajos de investigación que ha realizado,
cursos, seminarios, conferencias
y que lo ha laureado la academia de esa ciencia.

Seis pesos por consulta le pagamos,
agradezca, doctor, si lo nombramos.

Marta Besednjak
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16.1.09

Botella al mar

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Estar sola,
en total soledad,
no me pesa.

Es más,
disfruto el estar
a solas conmigo.

Estar sin vos
es otra cosa.

Tiene la dimensión
de lo infinito.

María Rosa León
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Mientras escribo

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Mientras escribo las palabras se me escapan, y me pierdo en un mar de imposibles. Mientras escribo las palabras me acosan, me invaden, me atacan, me retuercen el brazo hasta que las plasmo en el papel a una velocidad inaudita y de difícil control. Pintan olores y sabores en mi mente, me soplan imágenes y texturas que muchas veces no puedo entender ni explicar Nado en aguas profundas, me interno en negros y azules luminosos y siniestros, en rojos llameantes de días que nacen o mueren en el aire quieto que me embruja.
Mientras escribo se desata un huracán de palabras y voces y risas y llanto y desconcierto. Pierdo el norte y lo encuentro, lo descubro y lo extravío de nuevo en cada sílaba, en cada sonido en cada instante.
Mientras escribo la corriente me arrastra, me llena, me ahoga, me abraza. Las palabras se convierten en mi ancla, mi medio, mi guía.Me recuesto en el pasto, me recuesto entre sueños, pasiones y vida y me siento yo misma.

Romina Ezcurra
Del Taller Literario de Clelia y Javiera.
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¿Y si me saco la sortija?

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No me atrevería a decir que todo el tiempo ido fue el mejor, (para nada) porque los hechos me demostrarían que no es así.
Pero muchas veces el presente, con esa insolencia avasalladora que trae aparejado el progreso, suele ser muy ingrato con las cosas del pasado, olvidando fríamente que mucha gente bebió de esa savia en su feliz niñez.
Desgraciadamente los dolores que debemos experimentar en nuestro devenir son demasiados, uno de ellos por ejemplo... La muerte lenta y sin pausa de aquella amiga entrañable, la que siempre estaba al servicio de divertir a tantas generaciones de infantes que a pesar de la distancia, siguen acordándose de ella.
Me refiero ni más ni menos que: “a las calesitas”, tan ausentes... a pesar nuestro. Y aquí va un recordatorio válido de lo que siento por ella.
Pienso que entre las distintas formas de transitar por la vida, hay quienes de puro agradecidos y sin estar atados al pasado, rescatan de él muchas cosas dignas de recordar, yo tengo varias pero voy a elegir una como muy importante, (no es que sea el dueño de la verdad, pero es la mía), por que el solo hecho de haber gastado una buena porción de años en ello, me da derecho aunque más no sea... a equivocarme.
Y esto no es cuento, pues me viene entristeciendo cada vez más, la forma en que paulatinamente van desapareciendo los últimos vestigios de un ayer, que si bien es cierto que tenía cosas “olvidables”, no es menos cierto que le sobraban matices dignos de tener en cuenta.
Soy muy conciente que a los jóvenes esto seguramente no los va a movilizar en absoluto, pero a los veteranos como yo... nos dejó tantas alegrías grabadas hondamente, la causante de esta ráfaga nostálgica es uno de mis amores de “allá lejos”: ¡mi bien amada calesita!
Promotora ella de los inolvidables momentos en que los chicos del barrio, todos en tropel y cual filibusteros en acción, tomábamos por asalto los avioncitos y caballitos de ese viejo carrusel, para de esa manera hacer los viajes más increíbles a lejanos reinos encantados, lugar donde las hadas buenas nos hablaban de una infancia feliz.
Chau buena amiga... tu musiquita seguirá alegrando mi mente y alimentando mis utopías de que reinarás nuevamente... ¡hasta el final de mis sueños!

Boris Gold
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Las Sirenas y Ulises

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La sirena de Ulises

Callabas…
tu rostro misterioso
era pálida esfinge.
Solo el susurro del viento
invadía el sopor del aire.
El deseo silencioso
coronó la noche insomne
y tú, melancólica musa,
entre ardientes abrazos
y proféticos cantos,
desperezabas
del milenario letargo,
sobre la aguzada escollera
de maléficas sirenas.
Embriagadora…
bella noctiluca iridiscente,
cruel e irresistible,
..........................me devorabas…

Viviana Walczak

Y elmundo fue silencio

del fondo de mi mente
viene,
no del mar,
el brillante ardid
de la cera en los oídos
fue mi condena

mentiroso Homero
como podía
volver a Penélope
y su tejido eterno
cuando mi mente
y mi corazón
en un solo acto
quedaron vacías
de Troya y mi vida

ningún sonido más

sólo ese canto
resuena en mi mente
–por cobarde dice / no por astuto–
retumba en mi corazón
–rechazaste nuestro amor–
y el mundo fue silencio

Luis Alberto García
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Edén

Paraíso terrenal / Obra de Mirta Ferrari
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Señorita

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Con asombroso miedo,la miró
!tan bonita¡
Su pimpollo
en rosa florecía.
qué hacer,qué decir...
raro en él: no sabía

Sintió una rara mezcla
de nuevas sensaciones
un algo de tristeza
un algo de alegría.

Se acercó,
la abrazó suavemente.
una lágrima
se le escapó furtiva.

Sonriendo
le susurró al oído...
niña,estás despedida.

Matilde López Camelo
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Puntos de vista

..................Esa mariposa me saluda cuando pasa y las flores del jacarandá se ríen a carcajadas porque se cuentan chistes cuando me ven llegar.
..................Hay un rayo de sol que siempre se demora para no dejarme sin luz y yo deba quedar sin saber cómo termina el cuento que estoy leyendo.

..................Un grillo entre los pastos insiste en recordarme una canción que tengo olvidada.
..................Sonríe la niña, feliz con sus pensamientos.
..................La enfermera llega corriendo, sofocada, destraba la silla de ruedas y se disculpa:
—Perdón por mi retraso ¡Cómo te habrás aburrido!
—¡De ninguna manera! –contesta la niña.


Nilda Bernárdez
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14.1.09

Desierto

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Tan colmada
que no me caben otros sentimientos.
Tal es la sed de él
que otra sed
no me puede arrasar
en mi desierto.
El.
Sólo su nombre.
Lo trazo en las dunas
agobiadas por el paso
del perdido
que busca orientación en las estrellas.
Escudriño sus rastros improbables
en estas latitudes desoladas.
Aquí deambulo, sola.
En alguna pendiente
me ha soltado la mano.
Desde entonces me asomé a las orillas
de oasis engañosos.
Necesitaba creer que allí estaría,
se hizo vapor y ya no estuvo.
Quise escucharlo
y se aquietó el susurro en las palmeras.
Quise tocarlo
y me quemó la arena.
Amor mío, quise llamarlo.
Se ahogó mi voz entre las dunas,
pero rehusa apagarse.
Mi llanto empapa
la espesura de la Nada.
No sé si será capaz de fecundar
..................................tanto silencio

Nisa Forti
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A Armando Tejada Gómez

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Es cierto que nunca te fuiste
sólo tomaste de prestado
el último peldaño que lleva al cielo
y ahora caminas
de nuevo entre nosotros
alterando el orden
de lo injusto
silbando la canción
del alma libre
haciendo que la pausa
de nuestra furia cotidiana
se transforme en ternura
y entonces atrevernos
a rescatar la flor
que tu poesía nos legó
porque sí un verso
dice lo que somos
se debe a que la semilla
tuvo el destino final
de los que como tú
abrieron las puertas de la vida
y llevan un niño en la mirada.

David Antonio Sorbille
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Las manos de mi padre

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Manos viriles
formidables manos
curtidas manos
de mil veranos de mil inviernos
manos de trabajo
rugosas
gesticulan
sonríen
lloran
protestan
Imprecan
manos que hablan
de persecución de lucha de guerra
campo de concentración
tus manos antaño sufrieron
desarraigo muerte
sufridas manos
que la libertad descubrieron.
el amor no olvidaron
el lenguaje
las caricias
la fe
la sonrisa
no saben de golpes castigos tus manos
sólo sacrificio
ágiles manos
inteligentes dominan la ternura
tus manos... tus manos…
dedos largos delicados
adoro tus manos papá
tus manos son el balance
de una vida plena

Alejandra Arqués Arranz
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Líneas sobre Getaria

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Frente al Ratón de Getaria, 2006

Zarautz te mira Getaria
y tú que miras al mar,
puedes ver las blancas luces
de sueños sobre Zarautz.

Zarautz te aprecia Getaria
y tu respeto del mar,
hace de tu idiosincracia
un modo de disfrutar.

Getaria tienes tus ojos
en un profundo mirar,
con callecitas angostas
donde se esconde la sal.

Getaria dejo en tus manos
este sentir especial
que me produce tu pueblo,
de sueño sobre la mar.

Néstor Elias
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Tu exilio

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Te alejaste en un tiempo
inmemorial.
Eligiendo al hacerlo silencio.
Nada te ató a mí.
Ni las lágrimas feroces derramadas.
Ni los gritos de la incomprensión.
Sereno, echaste vuelo rápido.
No volviste la mirada atrás.
No escuchaste mis palabras en susurros
Y el reloj, ignorando los segundos
siguió su paso por este mundo.
Arrasando en el mar de la nostalgia
los secretos aun no dichos.
Mi mirada, no siguió el horizonte.
Mis manos, no pudieron aferrarte.
Tu mirada la contemplo en esta foto
y tu nombre lo reflejo a cada instante.
Te alejaste en un tiempo
inmemorial.
La criatura que fui reposa,
soñolienta,
creyendo que sueño con tus besos.
Y, sin embargo, este dolor del alma
me dice que te fuiste para siempre.
Tu exilio es un dolor tan grande
que juntó mis lágrimas
en una estrella.
Y subida a la pendiente de una siesta
te arrojo mil besos a tu morada.
Te fuiste de mi lado sin saberlo,
Papá, espero, algún día, el Encuentro.

Mirta Serrano
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Curvas sinuosas

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Toda curva sinuosa es peligrosa,
...................................es mortal.
Se debe doblar con cuidado
para no hacerla infartante
y disfrutar del viaje.

Toda curva sinuosa es peligrosa,
...................................es fatal.
Pero las curvas de una mujer son más letales
nos matan en vida,
y no hay carteles, ni señales.


Alejandro Darío Insaurralde
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10.1.09

Viaje

.
Viene de luces
con acequias repletas
de prólogos irreverentes
de manchas y gozos.

Sorteando, con algún respeto,
esas lágrimas que tiemblan
ante terrazas sombrías.
Nos huele hasta el disparate
de empolvar la mirada
con fortaleza de trueno.

Nos abre la piel
con un cuchillo otoñal
de delicias ignoradas,
cancelando el tanteo axial.

Nos reside
en playas que crujen
cuando desembarca el miedo,
y nos llevan por delante
el hambre de nombres
que se van al siempre.

Después, sin ruido,
se vuelve terminal
por la misma fisura
por la que llegó.

Elsa Fenoglio
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Peace of mind. this, is a life experience

–Carta abierta a la Sociedad

¿Cómo va a hacer la humanidad para lograrlo?

¿Cómo vamos a hacer para revertir nuestro propio colapso antinatural?
Nada material nos va a liberar de esto.
Ninguna batalla ganada en combate,
........................ningún juicio,
..................................ninguna transacción bancaria lo va a lograr.

Tenemos que frenar,
.............detenernos y mirarnos
.............desde afuera,
......................mirarnos como un todo,
......................como un organismo,
......................como un ser viviente perdido en el espacio
.................................y en el tiempo.
......................Materia viva en el vacío...

¿Cómo pudo haberse formado un sistema
............tan enajenado y consumista como el nuestro?
¿No nos damos cuenta que no estamos haciendo nada de nuestras vidas?
La vida no es sólo nacer,
..........................crecer,
..........................reproducirse
.....................................y morir.
Tampoco es,
........estudiar para entrar al sistema, trabajar para vivir acorde a él y morir sin haber vivido.

La humanidad no debería estructurarse bajo las reglas de un juego de ajedrez.
¿Por qué no podemos ser parte de la naturaleza?
¿Por qué OLVIDAMOS que SOMOS, ineludiblemente, NATURALEZA?

Confío en que algunos se hagan las mismas preguntas.
Confío en que no viajen por viajar,
.........ni estudien por inercia social.
Confío a que se apele a nuestro instinto,
.........a esa voz interior que,
.........sin duda,
.........alguna vez apareció en nosotros
.........diciéndonos que estamos haciendo algo mal.

Como humanidad nos estamos aislando
.........mientras,
.....................nos preocupamos por banalidades,
.....................dejando el tiempo pasar…

¿Cuántas personas despertaron ante esta situación?
Estuvimos sin hacer nada durante mucho tiempo ya.
Tenemos que volver a ser una comunidad,
.....................una gran aldea que se sustente a sí misma,
.....................conservar la naturaleza,
..........................................lo que somos...

Brian Longstaff
...es un joven argentino que nos ha mandado estas reflexiones, desde Western Park, Auckland, Nueva Zelandia –donde reside temporalmente–, impresionado por la sociedad neozelandesa y su relación con la naturaleza.
Brian es nieto de Jorge P. Howard, otro de nuestros colaboradores (autor de las Constantes de... ver índice de autores participantes de Caravansary)
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9.1.09

Elegante Dama Negra

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El momento en que llegue
el final de mis días.
La estaré esperando
muy plácida y tranquila.

Prepararé la cena
y cenaremos dos
en la mesa de gala;
la Muerte y Yo.

Y cuando suene el Gong,
la última campanada;
recordaré lo bello
de todo mi existir.

Platicaré con ella
Elegante Dama Negra.
Le contaré mi vida,
los días de Esplendor.

Ella es inexorable;
yo creo ser única.
Ella sádicamente
me inyectará dolor.

Le haré mil sonrisas,
se quedará perpleja.
Ella roba mi vida.
Yo robo su esplendor.

Y cuando la desnude
de su negro atavío,
Ella perderá todo
su imponente fulgor.

Entonces mis hermanos
mirarán hacia el Cielo,
verán que no me llevan,
que me quise ir Yo.

Leticia Walkyria Pérez de la Riestra.

Esencias. Ediciones AqL.
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Traidora

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El povero caprino, desesperado aguarda
la llegada temprana de su pareja amada,
quien está en pago aleve. La bestia enamorada,
por su caro cabruno, llantos y penas guarda.

La novia del carnero sufría tanto y parda
más su ánima se hacía por ser envenenada
de traición y falsía... No era ella la encornada,
sino su prometido. ¡Maldita la bastarda!...

Al caprario más guampas le salieron que patas,
por la grave mentira de muy baja alma ingrata,
que su cabra estimada, sin dudar le comete...

Al pobre le mintieron con mal hecho que mata,
ella no lo quería, pues tiene cor de gata,
que a su tan adorado, tantos cuernos le mete...

Juan Cruz Acosta
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Recuerdos en Off

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Ya no recuerdo
el olor, el color del pasado.
Ya no recuerdo
tus gestos, tus ojos, tus manos.
Ya no recuerdo
nuestros cuerpos apasionados.
Ya no recuerdo
mi casa, mi cama, mi armario.
Ya no recuerdo
las fotos, mis papeles, mi diario.
Ya no recuerdo
las risas, la soledad, mi cuarto.
Ya no recuerdo
que te amé.
Ya no recuerdo
tus labios.
Ya no recuerdo
que te olvidé,
cuando en silencio
te llamo.


Adriana Garín
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Nostalgia

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Perdida en una nube de nostalgia,
evocando los días del ayer,
repito como una grabadora
lo que almacenó mi mente en un cassette.

Todo lo que ocurrió en esos años:
la edad feliz de la niñez,
la dulce adolescencia, el tiempo lindo,
con esperanzas en cada amanecer.

Vivir era tan fácil todavía,
sobre todo siendo una mujer.
La protección de mi padre y mis hermanos,
y del ángel tutelar que me dio el ser.

Después llegó la hora de los niños.
La alegría de ayudarlos a crecer.
La mesa se agrandaba los domingos,
y para Navidad reunirse era un placer...

Pero la dicha se rompió muy pronto,
como en el agua un barco de papel.
Todo lo que se nos brinda es prestado,
y tarde o temprano lo debemos devolver.

Mi vida es un camino ya muy largo,
y desde el recuerdo, veo aparecer
a todos los seres tan queridos,
que se fueron y mi amor hace volver.

Leonor Fumarola

Ecos del Ayer. Ediciones AqL. 2007.
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3.1.09

A Silvia

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La vida renace en el momento de la pena
los recuerdos se desnudan impiadosos
la memoria denuncia el sacrilegio del olvido
las huellas se alimentan del silencio
la justicia clama otra vez en el desierto
las palabras se nutren de obligadas ausencias
la historia acecha entre promesas y traiciones
en el estéril simulacro de banderas perdidas
y sin embargo el asombro y tu perfume
el tiempo errante y las nubes de otoño
la poesía que llena tus manos de ilusiones
el mundo en tu rostro de maravilla luciente
la esperanza en el umbral de nuestro hallazgo
los caminos que se abren sin fantasmas
el alba encendida en tus ojos
nuestros hijos como semillas definitivas
y el amor sin pausas ni abismos
como albores de un sueño infinito

David Antonio Sorbille
Las Huellas del Silencio. Ed. 3+1. Bs. As. 1999.
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Ser uno mismo

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¿Te preguntaste si se puede
ser uno mismo sin el otro?

El otro
otredad que te pide
te da te muestra te dispara te confronta
te arrasa te prueba te colma
te exige te excita
te olvida

Y vos...
¿Qué pasa con vos cuando el olvido?
Cristina Siri
Febrero 2005
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Sin olvido...

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Hoy estamos a la espera de una cálida palabra
que ya no se escucha.
Hace eco el silencio
entre estas paredes transpiradas.
Se desprenden lágrimas.
Se derraman gritos.
Se sospechan dolores.
Y se rasgan los oídos
con la intención desolada
de escuchar lo que ya no se escucha.
Hace eco el silencio
entre estas manos expectantes,
de ese tan sutil encanto
de tus ojos,
tus poesías,
y tus ofrendas amorosas.
Se desprenden lágrimas
–Al menos de mis ojos–
que ya no pueden verte;
–al menos de mis manos–
que ya no pueden tocarte;
y al menos de tantas manos
a las que supiste sostener
con tanta entrega.
Se derraman gritos
proclamando tus palabras
cruelmente acalladas.
Se derraman gritos
por tu ensordecedor silencio.
Por no poder escuchar esa voz
tan cautivante
recitando mágicos refugios
para el corazón.
Se extraña
ese olor a incienso
recorriendo los rincones.
Esa entrega magistral
por el prójimo.
Ese talento incomparable.
Esa pasión por la palabra.
Tus palabras
tus besos
tus estrofas
tus olores
tu grandeza
tu corazón puro
y tu presencia...

Cecilia Mucic

Abril, 2008.
.

Retazos de memoria

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Minúsculos retazos de memoria
vuelven del exilio.
Agujeros púrpuras
sobre muros de cartón.
Áspera piedra.
Piedra cartón.
Áspera oscuridad.

Minúsculos retazos de memoria
vuelven del exilio.
Se esconden.
Gritan.
Se asoman.
Huyen.
Cierro la ventana.

Liliana Spaltro
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Se me vino en contra

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¿No te digo? nooo, si es así la cosa, una se empeña en aprender, en hacer algo nuevo y se te viene en contra, encima lo que una dice te lo tiran como idea después, es así creeme lo que te digo porque es así. ¿Vos cómo andás? mientras te voy contando ¿querés? ¿tenés un ratito? ¿si? bueno te cuento entonces. Ja… cuando lo sepas me vas a dar la razón. El otro día sentaditas las dos, charlando de bueyes arados, no… bueyes arados no, bueyes cansados bueyes sueltos… ¿o bueyes que no se dan cornadas? ¿cómo es? bueno no tiene importancia no viene al caso, sigo, el otro día hablando de bueyes (así, bueyes a secas) le pregunté si es difícil escribir un cuento porque ella es profesora de lenguaje baaah de lengua como le llaman ahora, “v-v-vos querés e-escribir?” (me miró de raaaro creeme) “sí ¡yo! te animás a enseñarme porque un poco que me aburro viste?”, “b-bueno podríamos intentarlo, mirá que tenés mucho trabajo por hacer, no es escribir algo y se terminó, ahí recién empieza el trabajo y muy pero muy en serio”, y ya no me gustó nada de nada te aseguro, ya estaba totalmente arrepentida por tirarle la idea y me preguntó “¿estás segura que querés?”, “yyy… seee…”, yo ya no quería, creeme que ya no quería por nada te aseguro, “dale ¡animate! escribir y trabajar de-ver-dad, a-cum-plir con las tareas”, “yyy… bueeeh…” ('ta que me enredé sola ¿viste?). Bueno sigo, la cosa es que pasaron los días y yo me digo ésssta se olvidó, menos mal que se olvidó totalmente porque no pasaba nada ¿viste? ni se acordaba y mirá que nos veíamos. Bueno en eso recibo un meil ¿¡un meil!? ¿podés creer? cuidado que por meil me lo manda a decir, ¿no podía mandar una carta o hacerme avisar con alguien? no sé… algo… ¿pero un meil? si gracias a que mi hijo me abre el internet una vez por semana no me cierran el meil, eso dice él qué sé yo. Bueno sigo, encima toma mis-propias-palabras, era un refrán que yo le dije el otro día ¿viste? en toda mi vida aprendí solamente tres refranes y se me ocurre decirle zapatero a tus zapatos y eso es lo que me manda a decir por meil, aaay… por meeeil… tenías que ver a mi hijo sorprendido: “mamaaá veniiiií mamaaá alguien se dignó a escribiiirte!!” y encima no entiendo porqué se reía tanto este chico, si hasta pensé que le pasaba algo grave por semejantes gritos, qué sé yo. Bueno sigo, y usa mis palabras mis-propias-palabras, bueno no son mis mis palabras pero se las dije yo, ni siquiera la idea se le ocurre a ella, creeme porque es así. Bueno sigo, la cosa es que me manda un meil (ja… un meil) y ahí me lo explica todo! bah… todo es una forma de decir ¿viste? porque de todo no tenía ni la mitad, pero claaaro ella es así, así como la ves no das cinco centavos pero te cuento que sabe un montón eh? en lugar de hablar normal, como una persona normal ¿viste? ahí nomás te mete el verboide y el adjetivo, el apócope y el adverbio, el gerundio y el sujeto (¡a mí que no me venga con otro sujeto que no sea mi esposo ¿viste?), entra a sacar libros de la biblioteca y ¡sabe en qué página abrirlos! creeme porque lo vi con estos ojos que te miran, que el regionalismo de ni sé dónde y encima, escuchá bien porque no lo vas a poder creer, encima me dice “claaaro vos no sabés regionalismos, te voy a prestar un libro”, aaay… qué susto… pero qué libro ni qué libro, me va a prestar un libro mirala vos, eso sí, te aseguro y te lo aseguro como que me llamo Antonia que si ésta me trae un libro de regionalismos yo le busco otro pero de regionalismos franceses ¡o peor! regionalismos alemanes ¡y ahí sí la quiero ver! se va a volver china, porque la flaca es mucho verboide y apócope, gerundio y adjetivo, adverbio y sujeto, pero la sacás de las letras escritas en castellano… y ja… ¡ahí vamos a ver qué sabe! Pero bueno la verdad es que no me quiero ir del tema ¿viste?, la cosa es que de acuerdo a lo que nos dijimos esa tarde hablando de bueyes (bueyes así, a secas) me viene a decir lo que yo le dije en ese momento: zapatero a tus zapatos, y ahora pretende que ponga la mente en funcionamiento, así textual me lo explicó y ¡por meil! creeme. ¿Por qué ponés esa cara? ¿que qué quiero decir? ella se refería a… Ay me puse mal ahora che, hablando de mente quien debería irse con la mente a otro lado soy yo. Uy… y vos no me contaste naaada, bueno otro día porque ahora debo poner la mente en remojo. Chau mi querida nos vemos en otro momentito y saludos a tu gente, me alegro de verte tan bien mmmm qué reseca tenés la piel en las mejillas, a ver… deberías hacer algo, no queda muy bien así.

No… no no no, la mente en remojo no era, en remojo eran las lentejas como me enseñó Matilde. Qué tenía que hacer con la mente? uuuuy no me digas que debo pedirle a mi hijo que me abra el internet para ver qué decía ese meil.
Ja… por meil…

Analía Pascaner

Verano 2007. Publicado en la revista literaria con voz propia nº 16
.

En mi barrio… se da

.
Asoma su cara
redonda y grandota,
esa luna llena
sobre mi arrabal,
la cortada oscura
se viste de fiesta
y la muchachada,
se junta... a charlar.

Así era la gente
en ese, mi barrio,
destinos de pobres
y un incierto albur,
trabajo y esfuerzo
el salario magro,
y chicas suspirando
por un príncipe... azul.

Perfumadas tardes
bajo la glicina,
la rueda del mate
convoca a soñar,
la vecina buena
arrima unos dulces,
y la vida que pasa
sin mirar... atrás.

No se, pero a veces
en medio del ruido,
veo solo sombras
correr sin cesar,
con gestos huraños
dispuestos a todo,
sin saber siquiera
que van... a lograr.

Me pregunto en serio
si valió la pena,
dejar a mi barrio
por la gran ciudad,
si soy como un árbol
que se está secando,
mis hondas raíces
se quedaron... allá.

Aprendí que todo
es pura fachada,
el dinero no compra
ni amor ni amistad,
hay que ser de cuna
honesto y sincero,
en mi barrio te digo
todo eso... se da.

Boris Gold
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Encuentros

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Hay eventos en que la noche
se sale de sus propios paradigmas celestiales

vuela hacia cruceros desconocidos,
jamás previstos por la raza humana.

Son viajes que sobrepasan
las paredes del alma.

Llevan compañías cuyos recuerdos
resultan fatales,
sus caretas fantasmales
sonríen en el aire,
se pierden hasta desfigurarse
como si buscaran
de la escena inexistente
retirarse,
y la noche sumirse...
en el dulce sopor
de una melodía sin planes.

M. Clara Besasso
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Adiós

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Si fueras capaz tú de escucharme
sabrías que te quiero con locura,
pero como es imposible lo que anhelo
debo decirte adiós aunque te quiera.

Un adiós solamente de palabra
que te digo así a la distancia,
y al decirte adiós te digo con el alma
que estarás siempre junto a mí para adorarte.

Ya es noche, la luna aparece más
inmensa que nunca, las estrellas
brillan en el cielo y yo aquí,
llorándote por que te quiero.

Ya es noche, tu recuerdo vuelve
nuevamente a mí inundando mi
alma de tristeza, evocándote a ti
mi inmenso y gran querer.

Ya es noche, adiós mi amor,
como ya te dije es imposible,
pero yo sigo aquí esperándote
porque te quiero.

Susana A. Morello


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2.1.09

Constantes de Howard


Constante Nº 17:
A veces, la conciencia es un juez; otras un cómplice.
Hay importantes transgresores que acomodan sus razonamientos para auto-convencerse de que están en el camino ético y correcto y que las canalladas que están urdiendo o practicando son actos de plena virtud.

Constante Nº 94:
La muerte no redime: un sinvergüenza que se murió, es un sinvergüenza muerto.
El hombre siempre ha tenido una actitud reverencial hacia la muerte. Su incapacidad para escrutar lo desconocido, lo llena de temores y de dudas.
Esta postura mental provoca que, cuando un individuo se muere, se tienda un piadoso manto de olvido sobre todas sus canalladas, dejando en manos del más allá el juzgamiento de su conducta.
Como ese juzgamiento no me consta, adopto la posición más terrenal de atribuir al César lo que es del César.

Jorge Pablo Howard
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Voces

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Distintos sonidos disparados como un tiro.
Descubrí los gritos
que hicieron
que me sumergiera en las aguas.
Y fuera caracola, pez, y hasta me creí un pirata.
Nadaba detrás de las sirenas.
Pero fui tierra y fertilicé tu flor.
Y alimenté el nacimiento de tus alas.
Me transformé en camino
y con las manos llenas de luces,
recorrí las calles y los recuerdos.
Fundición de colores
donde el tú y el yo desaparecen
y el calco transparenta al otro.
Entonces tañí como campana
y las palabras brotaron arrolladas
y el silencio sonó a soledad.

Alba Bascou

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Jardín edénico del alma

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La vida: un racimo de células perfumadas,
contenidas en el árbol mágico del universo.
Abraza sus sentidos sin prisa,
trepando por frágiles partículas
que naufragan en el tiempo.
Sus manos derriten el beso de las horas
convertidas en polvo sin demora.
Se enrosca abruptamente por las ramas de la tierra herida,
quebrada por los cristales aterciopelados de la luna.
Las nubes que pasan ofrecen lágrimas de un cuerpo
anidadas temporalmente en los ojos ahuecados del sol,
que calcinan la luz oblicua de la tarde.
Las estrellas inquietas beben la sonrisa del viento,
entre minúsculos planetas
que aspiran en profundo la fragancia etérea de los lirios.
La vida: a veces roca impenetrable,
a veces frágil pluma acariciante, desfallece por un rato,
tras el sonido subliminal de un ángel cristalino,
que la viste de difunta blancura.
La vida: fue ceniza y en un nuevo renacer,
florecerá en el jardín edénico de las almas,
como racimo de células perfumadas,
contenidas en el árbol mágico del universo.

Mary Acosta

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Adornos

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Me siento bien arreglada,
con bonita ropa liviana.
Llegará él y me dirá:
Qué linda estás.
y sigo haciendo cosas,
preparo no sé qué.
De repente me acuerdo
de que él no vendrá.
Ya nunca más vendrá.

Entra,
en cambio,
una empleada cualquiera.
Ay señora , ¿qué hace?
En el jardín está todo dispuesto;
el carbón, encendido...


Y yo,
trepada sobre una cama,
adornando algo para nadie.

Nisa Forti
Martinez. 13/04/04
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Cierro los ojos…

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Cierro los ojos, y la tierra descansa, descansa el sueño interminable del que nunca duerme.
Respiro las hojas que impregnan el aire, la humedad de la lluvia que viene o se va.
Camino y camino, siguiendo los pasos de ancestrales figuras y, aunque quiero llegar, no tengo un destino.
El viento me habla en la noche; es tarde, pero no me importa. El tiempo me da náuseas, me duele en el cuerpo, me taladra la mente y el alma.
Y, sin embargo, no quiero. No sé si el vértigo se detiene alguna vez, si la tierra abismal entre los sueños y la vida alguna vez se zanja. Sólo sé que es de noche y que vago sin rumbo, pero no quiero.


Romina Ezcurra
Antología Taller Literario de Clelia y Javiera
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Grand Jette

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La mentira baila «de punta»,
ensaya horas, practica años
para perfeccionarse.

La mentira incorpora incautos bailarines
a su coreografía caprichosa
para dar colorido.

La mentira canta como sirena,
se aprovecha de incautos navegantes
y juega con los ritmos.

Piruetas pasos al costado, engañado,
deslizamientos, miento, giros y medios giros,
todos los movimientos, miento,
todas las excusas, usa,
la lengua mentirosa,
y se viste de blanco, la ponzoñosa.

Se ofende si bajas su antifaz o descorres el velo.
Se enoja si tocas una base de esa torre de barro,
o rasgas un costado de esa pista de hielo.

Pero es ella que,
con piruetas y pasos al costado, engañado,
deslizamientos, miento, giros y medios giros,
rasga, fisura, abre,
descorre, corre y tumba
las bases, la pista
donde baila «de punta».

Mirta Lizarraga
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El espejo farsante

.
Escondo mis reproches
detrás del mismo espejo,
que mira inquisidor mis arrebatos.
Disimulo el encuentro
con cada línea caprichosa,
perdiéndose en la fragua de fantasmas
que recorren mi cuerpo
y lo delatan,
mientras visto de seda sus rincones.
El reloj nos detiene
cuando el último botón
cierra con furia el ojal del pecado
y se arrodilla.
El engaño inevitable alista sus tacones:
Todos creerán que soy la misma.

Leda García Pérez
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La sombra

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La saludó con el adiós cansino de las despedidas ya celebradas en otras vidas. Ella le respondió con un silencio arrebolado y sanguíneo, entretejido de odios y de amores, de esos tan capaces de consumirse en la misma llama esplendorosa de un horizonte de verano, como de agonizar sobre la última hoja del otoño, sumergida en los llantos del invierno.
Y fue el espacio: los ríos se detuvieron en sus cauces, las estrellas dejaron de parpadear, los pájaros quedaron inmóviles en pleno vuelo.
La sombra esplendorosa que trasmuta los finales y las muertes, se filtró por las rendijas de los ojos entornados...
Y la historia volvió a empezar...


Nilda Bernárdez
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Vestido

.
Silencio,
penumbra encaramada
en mis párpados abiertos,

La noche como un vestido
me cubre todavía,
como una piel,
copia los huecos de mi espalda,

breve como el aire
que sopla con sus alas
seda fugitiva
una leve mariposa de humo,
velos y alba

se apoya
en los rincones
de mi alma.

Susana Duro

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Liberación

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Lucas había recuperado su libertad después de haber padecido, durante años, el asfixiante asedio de una irritante convivencia.
Para su infortunio, era un hombre que vivía obsesionado por infinidad de miedos. Temía a la oscuridad, a los accidentes, a las enfermedades y a la muerte, por supuesto.
Era, en extremo cauteloso. Al retirar ollas y pavas del fuego, se ubicaba a desmesuradas distancias de las hornallas. En invierno, para eludir resfriados y gripes, tomaba la precaución de clausurar las ventanas tapando, con minuciosidad, todas las ranuras. Mientras lo hacía mascullaba, en soliloquio, cual letanía:
—¡Aire de fisura, aire de sepultura...!
A diario, revisaba con insistencia enchufes y llaves de gas. En su departamento había muchos barandales y ninguna alfombra. Jamás usaba pantuflas, sólo zapatos con suelas de goma. Los días lluviosos, evitaba salir ante la eventual posibilidad de sufrir algún peligroso resbalón.

Un domingo por la mañana, se despertó muy animado. Eximido de los sofocantes lazos matrimoniales, sintió el irrefrenable deseo de disfrutar la incomparable placidez que le proporcionaba su liberación. El día era espléndido y decidió dar un breve paseo. Eligió con esmero su ropa de abrigo. Para la ocasión, estrenó una colorida bufanda a rayas, apropiada a la brisa que se había instalado insistente y pugnaba por permanecer, más allá de la estación otoñal.
Antes de ausentarse, Lucas controló, con extrema minuciosidad, la cerradura de la puerta. Evitó tomar el ascensor. Cómodamente instalado en sus mórbidas zapatillas antideslizantes, bajó los dos pisos que lo separaban de la calle y se dirigió hacia la salida.
A través de la mirilla, vislumbró algunas hojas tardías que se desprendían de los árboles. Parecían revolotear alegres antes de posarse, en la acera, junto a sus compañeras.
Aspiró con profundidad y sintió el aire expandiéndose en sus pulmones. Con una renovada autonomía, abrió el señorial pórtico y dio unos breves pasos. No más… Desde el quinto piso, una rústica maceta, coronó su cabeza. Abruptamente, todos sus temores se desvanecieron.

Viviana Walczak

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