25.11.08

Dedicatorias, un género con tela para cortar...

A los doce meses, que esconden ese día que todos ignoramos.

A los vivos, todos eventuales. Ninguno fijo.

Al golf, un deporte cruel a base de bastonazos en las pelotas.

A Joan Manuel Serrat, el cantante catalán por el que todos los españoles han conocido al andaluz que cantó Castilla.

Al suicidio y al matrimonio, dos cosas que sólo se deben hacer una vez en la vida y en ese orden.

Al espejo, que casi siempre muestra la imagen de un idiota.

A San Pedro, que si negó tres veces lo que más quería ¿qué podemos esperar del vecindario?

Al beso, la única forma que tienen las personas de demostrar que les gustaría enamorarse.

José Luis Coll. Las dedicatorias de Coll. Barcelona. Planeta. 1979.

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